ESTUDIO BÍBLICO: 1 JUAN | Objetivos de la Epístola

Primera de Juan es una carta breve, y no debemos buscar en ella una exposición sistemática de la fe cristiana. Sin embargo, será del mayor interés para nosotros el examinar las creencias básicas subyacentes con las que Juan confronta a aquellos que amenazaban con dar al traste con la fe cristiana. Barclay, W.

Esta preciosa carta tiene una particularidad que no tienen las otras dos epístolas del apóstol Juan que le siguen, es una “Epístola general”. Lo cual quiere decir que está escrita a varias iglesias o a creyentes de muchas partes del mundo.

En esta correspondencia, aunque para muchos más que una epístola es un sermón, el apóstol Juan tuvo el claro objetivo de desenmascarar a los falsos maestros y limpiar la mente de los creyentes de aquellas doctrinas gnósticas que ya para ese momento pretendían influenciar negativamente a los creyentes.

Tenemos ante nuestros ojos un escrito realmente hermoso, y aunque se enfatiza mucho la aplicación práctica de la fe en la vida de los creyentes, nos ofrece muchas características de los falsos maestros. A su vez, se desmienten aquellas falsas enseñanzas que estos hombres hacían circular por el mundo. Juan denuncia esto como obra de las tinieblas (4:1-6).

Además, la epístola hace un énfasis resaltante en el amor como una característica especial de los creyentes verdaderos. Según el argumento de Juan, la falta de amor por otros creyentes es una característica más bien de los falsos maestros, especialmente al reaccionar tan bruscamente en contra de cualquiera que rechaza su “nueva manera de pensar”. Ellos separaban a sus engañados seguidores de la comunión con aquellos que permanecían fieles a las enseñanzas de Cristo (3 Juan 1:9-10). La respuesta del apóstol es que tal separación sólo manifestaba que aquellos carecían de salvación genuina.

PROPÓSITO DE LA CARTA:

La primera epístola de Juan es una de las pocas en donde el autor mismo comunica sus objetivos de una manera tan específica. Por esto podemos resumir el propósito de Juan en estos 5 puntos claves:

  1. Para crecer en la comunión. (1:3)
  2. Para aumentar el gozo cristiano. (1:4)
  3. Para evitar el pecado en la vida. (2:1)
  4. Para vencer el error doctrinal. (2:26)
  5. Para proveer seguridad eterna. (5:13)

La comunión verdadera.

para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo” (1:3).

Juan revela que uno de sus principales propósitos para hablar del verbo de la vida y el correcto mensaje de la doctrina cristiana es para que exista una verdadera comunión. Se puede decir de la comunión que es un término usado para referirse a un grupo de personas que mantienen o comparten algo en común, esto puede incluir la fe.

Pero la comunión de Dios va mucho más allá, es una relación estrecha, fraterna y mucho más sublime. Hay verdadera unidad y plenitud de vida. El hombre puede disfrutar de esta comunión bilateral, por un lado, logra una estreches con Dios y al mismo tiempo con sus semejantes que son hermanos en la fe. Esto quiere decir que se establece un vínculo fraterno y espiritual pero también familiar. (Efesios 2:19)

La primera epístola de Juan pone de relieve ese tipo de comunión y la extiende a la relación que existe entre todos los hijos de Dios. No deja de advertir que hay peligros que la amenazan y asienta los requisitos para mantenerla.” (Collins, A.)

Plenitud de Gozo.

Estas cosas les he escrito para que su gozo sea completo” (1:4).

La comunión verdadera con Dios indudablemente lleva al creyente a experimentar el gozo inigualable de Cristo. Esta es una de las más grandes bendiciones de Dios y también es una fortaleza sumamente necesaria para cada área de la vida del creyente. Esto es tan cierto como cuando podemos notar un gran contraste entre la tristeza, el miedo y el desánimo que experimentaron los apóstoles tras la muerte de Jesús; y la libertad, el valor y la inmensa alegría que tuvieron cuando experimentaron el poder de la resurrección de Cristo.

Este gozo sólo puede venir por medio de una relación apropiada con el Señor. Cuando una persona tiene comunión con Dios y con el Señor Jesús, tiene un gozo profundamente asentado que no puede ser perturbado por las circunstancias terrenales. Como dijo el poeta: «La fuente de todo su cántico está muy alta, en el cielo arriba»” (MacDonald, W.)

Tenemos un Abogado.

“Estas cosas les escribo para que no pequen” (2:1).

Esta es otra parte importante en los objetivos del autor. Era su intención, y su deseo más profundo, que sus lectores no vivan derrotados por el pecado. Él sabía que todos ellos estaban a merced de la influencia de los falsos maestros. Las malas enseñanzas les llevaban a una mala práctica de la fe. Un ejemplo de esto era el aborrecimiento hacia los hermanos que no pensaran igual que ellos.

Existe también, como veremos, una clara distinción entre pecado y pecados, entre raíz y fruto; entre principio y práctica. El apóstol, mientras enseña con cuidado que el principio de pecado permanece (1:8), de igual manera enseña cuidadosamente que esta raíz no necesariamente debe producir fruto (2:1). Pero con todo esto, si acaso alguien pecare, Dios ha brindado a los creyentes una gran provisión, para lidiar con el pecado, en la justicia Divina del abogado perfecto: Cristo Jesús. (2:1, 2).

4. Encaminados por la verdad.

Os he escrito esto sobre los que os engañan” (2:26).

De todos los temas que encontramos en 1 de Juan, quizás éste sea el tema más clave. La carta completa gira en torno a una apología directa contra los falsos maestros. Se hace referencia al carácter, la obra, actitudes, y enseñanzas de los falsos maestros para elaborar un contraste entre ellos y los verdaderos siervos de Dios.

La idea es que los creyentes aprendan a diferenciarlos y discernir la mala enseñanza. Los siervos del evangelio no podrán estar presentes en cada momento de la vida de los creyentes que necesitan dirección, pero en cambio tienen la unción del Santo y la palabra de Dios que los podrán guiar en todo momento.

los herejes estaban tratando también de descarriar a los miembros fieles de la iglesia. No bastaba que los lectores reconocieran que había herejes; era vital que se dieran cuenta de que los herejes constituían un peligro para ellos.” (Marshall, I. H.)

5. Seguridad Espiritual.

Estas cosas les he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios para que sepan que tienen vida eterna” (5:13).

La seguridad del cristiano descansa en el conocimiento de su nueva posición y relación con Dios, la cual ha obtenido sólo por la fe en Cristo Jesús. Podemos decir que mediante la fe tomamos posesión de las bendiciones de Dios y mediante la seguridad, que él nos ofrece, podemos tener certeza de lo que ahora poseemos en Cristo.

La palabra “saber o conocer” nos habla de todo esto y tal vez sea la característica del creyente más a desarrollar. Por ejemplo, la palabra “sabemos” se encuentra repetida diez veces en la carta; la palabra “conocemos” seis veces; “conocido” otras seis; “conocen” tres; “sepan” una vez; y “saben” tres veces. 

Hay básicamente dos distinciones en el idioma griego con la palabra saber o conocer.  Una implica un conocimiento intuitivo, la que viene de los hechos, la evidencia a nuestros sentidos, lo que es independiente de nosotros (1:2; 2:29. Ver Jn 1: 33; 13:7; 8:55). La otra indica conocimiento experimental, la que viene a nosotros como resultado de comprobación o experiencia personal.

Esta última acepción es a veces usada en tiempo presente, lo que indica el proceso de ir adquiriendo conocimiento por la experiencia (2:3, 29; 3:24; 4:2; 5:2). Y otras veces es usada en tiempo perfecto, lo que indica aquello que ha sido adquirido de manera permanente por la experiencia (2:3; 3: 16).

Como vemos, el énfasis de Juan es trasmitir verdadera paz y seguridad a sus lectores, no a través de algo nuevo sino lo que ha han conocido de Dios por medio de Cristo.

CONCLUSIÓN: Los cinco temas mencionados, en conjunto, nos dan el propósito de la Epístola de Juan. Lo cual está fuertemente ligado a la vida cristiana en un sentido muy práctico y devocional. Hay una correlación cercana entre estos temas: El creyente puede caminar en plenitud de gozo a causa de su libertad en Cristo, y de la seguridad espiritual que ha encontrado de manera permanente en él. Sólo la verdadera libertad que Cristo ofrece nos hace vivir seguros, gozosos y libres del pecado.

TRASFONDO:

En el segundo siglo vio la luz una doctrina filosófica y religiosa llamada gnosticismo, que se alimentó de ideas cristianas y paganas. Pusieron su énfasis en el conocimiento (gr. gnosis), e imaginaron una forma de salvación conocida únicamente por los iniciados.” (Carson)

Podemos notar de una manera muy clara, cuando analizamos la epístola, que los creyentes de esta época estaban sufriendo bajo la influencia de falsas doctrinas, las cuales negaban la encarnación de Jesucristo. Al parecer esta mala enseñanza estaba siendo proliferada por las mismas personas que habían estado en la iglesia, incluso dentro del grupo de maestros, y que ahora se había apartado. Juan informa: “salieron de entre nosotros” y añade: “porque no eran de nosotros” (2:19; 4:1). He aquí el peligro de no enseñar debidamente la doctrina de Cristo a los creyentes o asistentes a nuestras reuniones. No debemos dar por hecho de que todos son salvos sólo porque “están entre nosotros”. Satanás, que conoce sus debilidades, puede someterlos por el error y usarlos para transmitir dicho error en forma doctrinal. Así que, conociendo estos asuntos básicos vamos a analizar cada pasaje con cuidado, buscando los objetivos y principios iniciales.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Barclay, W. (2006). Comentario Al Nuevo Testamento (p. 1036). Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE.
  • MacDonald, W. (2004). Comentario Bíblico de William MacDonald: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (p. 1062). Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE.
  • Collins, A. (1995). Estudios Bíblicos ELA: Comunión sublime (1ra Juan) (p. 5). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C.
  • Marshall, I. H. (1991). Las cartas de Juan (pp. 158–159). Buenos Aires; Grand Rapids, MI: Nueva Creación; William B. Eerdmans Publishing Company.
  • Carson, D. A., France, R. T., Motyer, J. A., & Wenham, G. J. (2000). Nuevo comentario Bíblico: Siglo veintiuno (electronic ed.). Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
  • Jamieson, R., Fausset, A. R., & Brown, D. (2002). Comentario exegético y explicativo de la Biblia – tomo 2: El Nuevo Testamento.
  • Henry H. Halley, Manual Bíblico Halley, RV60

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ESTUDIO BÍBLICO: 1 JUAN 2:1-2 | Si alguno hubiere pecado

En la frase que leemos “para que no pequéis” (hina me harmartete), hay un verbo, en tiempo aoristo, que indica acciones pecaminosas concretas más que un estado en pecado. De lo cual, ya se dijo que es imposible que un cristiano viva de tal forma en el pecado:

1 Juan 5:1-10

ESTUDIO BÍBLICO: 1 JUAN 1:5-10 | Este es el mensaje

De inmediato, Juan pasa de ser básico a expresar en forma directa su exhortación. Pretende ser bastante práctico, aunque se enfrenta a temas profundamente doctrinales. El llamado tiene que ver con una vida consecuente entre el conocimiento y la práctica.

ESTUDIO BÍBLICO: 1 JUAN 1:1-4 | La verdad del Testimonio

Juan hizo esta referencia al “principio” para dejar por sentado por lo menos cuatro cosas en cuanto a Cristo: (1) Su preexistencia: Que él es antes que todas las cosas. (2) Su eternidad: Que él existe en sí mismo, sin principio ni fin. (3) Su poderío: Que él creó todas las cosas. (4) Su gloria y majestad: Que él comparte el trono eterno con el Padre.

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